sábado, 22 de diciembre de 2012

Supervillanos de Navidad

¿El Gordo? ¿El Flaco? No importa si ha tenido usted suerte o no, si es usted persona cabal sin duda pasa estas fechas agobiado por el soniquete adiabolado que invade las ciudades enteras, desde los comercios a las calles peatonales, donde nadie está a salvo de oír una de esas infames creaciones musicales que la gente conoce como "villancicos".

Saca la bota María que me voy a emborrachar...

Pero hoy nos proponemos una doble tarea titánica: por un lado, demostrarles a ustedes que el villancico no es, pese a lo que pueda parecer, la música del Diablo, y por otra, un más difícil todavía, traerles unos villancicos que todos ustedes disfrutarán y bailarán. Aunque hacemos algo de trampa, ya que estos nos los trae el espíritu de las navidades pasadas, y es que para qué trabajar doble, especialmente en Navidad. Ya verán como en cuanto los oigan nos perdonan todos nuestros pecados.


Y dirán ustedes con razón, ¿no es cierto que la palabra "villancico" viene de "villano"? ¿Qué más pruebas hacen falta? Pues sí, el dato es incontestable y nos da muchas claves sobre esta música. Pero recuerden que "villano", originalmente, simplemente significa "paisano", "labriego", o sea, de villa (no de corte). Por tanto el "villancico" es simplemente esa música que hace el villano, en ambas acepciones de la palabra. En este caso les traemos la más popular, dejando de lado la maldad inconcebible que tanto hemos sufrido en estas fechas. En 1969 nuestros queridos hermanos Amaya, acaso el dúo más importante de la historia de la música española, graban este exquisito E.P. de villancicos, con cuatro clásicos básicos pasados por la batidora de su inconfundible e infeccioso ritmo. ¿Rumbear con la mula rin rin? ¿Dar palmas al son de los peces en el río? Con Los Amaya todo es posible y todo es mejor. ¡Saquen la pandereta!



Rin Rin:
   

Canción del tamborilero:
   

Aires navideños jerezanos:
 

Los campanilleros:


A punto de arrancarse por alegrías.

Pero para que no se diga que no damos ni chapa en estas fechas, les dejamos, ya que hablamos de Amayas, con una delicia de Leonor Amaya, hermana de Carmen y por tanto familia también de Delfín y José:
 

Y como saben ustedes que en esta casa es devoción lo que se tiene por el Pericón, pues qué menos que terminar esta sesión navideña con el Buda de Cádiz:

¡Felices fiestas a todos y que Undebé los bendiga!

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