miércoles, 25 de enero de 2012

MARUJA GARRIDO



"...Ale, vamos al lío...

Nos vamos a divertir de lo lindo y con salero, 
lo vamos a pasar bien, bien, muy bien, requetebién,
Tenemos que festejar la alegria de encontrarnos,
comencemos a bailar si queremos disfrutar.

Dejad sitio al camarero para que ponga el mantel,
También lo que es servilletas y pinchitos a granel,
con sus cuantos cenadores, cuantas cosas de comer,
que todo eso está muy bien, que alimentos y ensalada,
que todo eso está muy bien pero queremos beber

¿Y de bebida qué?, ¿Y de bebida qué? Queremos beber.."





Natural de Caravaca de la Cruz, Maruja Garrido fue una cantaora que recorrío palos considerados anatémicos para la época. Lejos de recluirse en ese mundo endogámico y autarquico que inevitablemente era el flamenco, decidió transitar por territorios arriesgados, a veces inhóspitos, a veces inapropiados, con un espíritu moderno en la mejor acepción del término.

Hija del Niño de Levante, creció en Cartagena aunque muy pronto marchó a Barcelona, donde debutará en el Tablao Los Tarantos. Allí coincide con todos los que pretendieron -consiguiéndolo o no, ese es otro asunto- ser algo o alguien. Cruza su camino con un jovencísimo Antonio Gades llegando a formar pareja artística y actuando en Paris, en el celebre Teatro Olimpia, apadrinados por Salvador Dalí y con rotundo éxito.

 Vuelve a Barcelona, donde coincide con el primer fulgor de la Rumba Catalana, e incluso llega a ser considerada -como todoterreno imbatible que era, ajena y sorda ante el "Qué dirán"- una de sus abanderadas. Como tantas otras adopta la moda de aflamencar canciones populares, pero lejos de arder en la parodia o empecinarse en el chirrido anómalo, consigue que esa improbable pócima sea algo casi natural, fluida, adaptando su estilo a las canciones y no éstas a su manera de cantar.  Triunfa con "Es mi hombre", canción sublime, compuesta por Maurice Yvain y Albert Willemetz para Jean Bourgeois ( Más conocida como Mistinguett, la diva suprema del París del cambio del XIX al XX y cuyas piernas, se dice, llegarían a estar aseguradas por un valor de 500.000 francos) apoyada en un espectacular video avant-la-lettre rodado por Valerio Lazarov para TVE en Barcelona. 

Dicho "vídeo" cuenta con la presencia de ese marchant de tapis genial y trilero que fue Dalí, sempiterna mezcla de lujuría impotente y provocación de rentabilísima caja registradora. Aparece el susodicho con todo el atrezzo necesario; Sentado en un sillón estilo Luis XIV, bajo el Arco del triunfo sito entre la avenida Lluis Companys y el Paseo de San Juan (el mismo que sirvió de entrada a la Exposicion Universal de 1988) nuestro hombre se mesa los bigotes, cabellos al viento y baston nacarado en la mano, en espera de su Afrodita canora, mientras ésta desciende de un helicóptero ¡¡De la policía de Tráfico!!. Planos imposibles, contraplanos mareantes y zooms a cargo del ínclito Lazarov nos muestran el gracil -aunque poderoso- danzar de Maruja mientras entona una oda de sumisión casi sadomasoquista con referencias a Pigalle y lo que se tercie, musicada con aires mariachis, subidas y descensos vertiginosos de violines más un retumbe palmero atronador, sicalíptico y malévolo.


  Casi todos ustedes conocerán el yutuf íntegro en blanco y negro, de dudosísima calidad. He encontrado éste, de un minuto escaso pero en color y de mejor aspecto.

  
































Nunca he conseguido saber el autor original de ésta maravilla. En el single no viene acreditado ni con un mísero D. R. Leyendo por ahí he visto que se le atribuye ¡¡Al Payo Juan Manuel!!. Ojalá.

 Mientras tanto aquí tienen un proto anuncio de Don Simón. Ahí es ná...






















 Y dejo para el final "Vendaval", un Lp, en mi indigente opinión, GLORIOSO. Una Maruja a la que le importan un bledo cualquier recato o prejuicio, nos ofrece éso, un vendaval. Madura, otoñal, sin complejo alguno. La canción que abre el disco ("¿Y de bebida qué?", toda una declaración de intenciones) es la misma que abre este defectuoso hilo. Una invitación al placer, mucho más latin que rumba, con incursiones en el son, los ritmos cubanos, el bolero y la denostada canción melódica.

 
 Tengan a bien escuchar lo que sigue y díganme mirándome a los ojos que no es una mezcla personalísima de La lupe, Nina Simone y canción española. Y esas guitarras casi ¿glam? son algo... sencillamente espectacular.





Cada vez que escucho ésto me acuerdo de "From Elvis in Memphis". No me pregunten por qué, no sabría decirles.

 "...Mi vida tiene un camino y algún destino, ya lo verás,
Se pierde en campos verdes, con el sol y junto al mar,
Mi campo verde que pierde, se que te va, yo se que te va,
y hoy no importa si yo valgo mucho más.

A golpes de risa y llanto fui comprendiendo lo que es amor
y el dia que al fin lo encuentro se que no es mio y te lo doy
Y hoy no importa si yo valgo mucho más

Todos dicen que esto pasa, que es igual, que es igual
que se aprende, tu ya me entiendes,que se aprende a soportar
Y hoy no importa si yo valgo mucho más

Y hoy no importa si yo valgo mucho más..."

2 comentarios:

  1. ¡Qué señora,amigo X.! ¡Qué presencia! Un terrón de azúcar moreno.Y su voz...con esa sensualidad madurada a golpe de tablao.Marvillosa,la Garrido.Y lo que ud dice,siempre en vanguardia.

    No me he podido resistir y me gustaria que le echaran un ojo a este vídeo que han subido hace poco de Maruja,concretamente de la Nochevieja de 1975.Al loro con el elenco que hay presente: Lola Flores y Dolores la Terremoto entre otras.Primero actúa Carmen Flores y depues Maruja.No me atrevo a decir que se las mete a todas en el bolsillo,pero casi.Espectacular.

    http://www.youtube.com/watch?v=yEdGb8dBzjM

    ResponderEliminar
  2. Esta semana encontré un single de esta dama en una tienda de Valencia y al recordar esta magnífica entrada me lo llevé a casa. Desde entonces todos los días suena en algún momento del día. Gracias por el descubrimiento.

    ResponderEliminar