domingo, 4 de diciembre de 2011

Mala,malita,mala.

  El compae don D. ha abierto la caja de Pandora con el tema de la mujer mala,la femme fatale que dirían en Las Galias.Una problemática constante dentro de nuestra música y a la que los poetas le dedican incontables versos y melodías,porque la mujer mala suele ser en nuestras historias casi siempre la más embrujadora,la más fascinante,la más ardiente amante,la que mejor canta y baila..... es la sal de la vida,no me fastidien.Por eso,aquí estoy yo para reivindicar a la mujer mala como parte inseparable e indivisible del repertorio de cualquier flamenco,coplero,rumbero o guarachero que se vista por los pies.Vamos a escuchar unas cuantas historias en las que se distinguen diferentes tipos de mujeres malas,porque hasta en eso hay clases.
  Como apunta don D. está la mujer que vende su amor y su cuerpo por dinero,er mardito parné siempre por medio.Al final suele ser despreciada y maldecida por los que tanto la desearon y acaba la cosa de mala manera para ella.El paradigma coplero de la mujer mala sería la ¨La falsa monea¨ y quien mejor ha sabido caracterizarla ha sido Imperio Argentina,la mujer que hechizó al mismísimo Hitler.Hay una historia curiosa sobre eso pero ahora no viene a cuento.





  La versión de Emilio el Moro no tiene desperdicio y como siempre no se anda por las ramas:
¨Me voy mujer mala,me voy de tu vera.
Ruea lo mismito que una maldición
y un yeyé permita que otro que te quiera
pague la nevera y la televisión.¨

                                                          Emilio el Moro-Falsa monea



  Otro grupo de mujeres malas serían las que se dedican a delinquir,a robar por ejemplo, o peor aún,que ¨obligan¨ a delinquir a sus amantes para pagar joyas y trapos.Tambien hay que diferenciar estos dos subgrupos.Por un lado,la ladrona,repesentado aquí magistralmente por la incomparable Marifé de Triana en su bellísima ¨La de la calle Pureza¨.Por cierto,la historia de esta copla se la podía aplicar tambien la mayoría de la casta política.De las mujeres dice:
¨Por el agua clara,
barquito velero.
Por ninguna mujer des la cara
que son dineritos malos consejeros.¨

 
 
 
 Por otro,la mujer mala por la cual sus seguidores son abducidos,pierden la cabeza y se echan a robar o a cosas peores.Suele poseer una belleza y gracia perturbadoras y sus compañeros normalmente acaban en la trena,casi siempre en el Puerto de Sta María o en Cartagena,talegos que no darían abasto con tanto amante cleptómano.Esta tipología nos la presenta el apuesto Luis Gordillo,un rumbero-coplero del que no tenemos el placer de conocer mucho aparte de un par de sencillos como éste de 1970 en el que nos deleita con una instantánea en la que luce impecablemente vestido de corto en gallarda compostura.Me recuerda mucho a Miguel de los Reyes,tanto en la planta como en la voz y el estilo.Además,este tema de Quintero,León y Quiroga,fue popularizado por Miguel y Luis hace aquí una versión por rumbas bastante meritoria.¡Ay,Malvaloca!
¨Malvaloca era por toas las esquinas una flamencona ¡que vaya con Dió!
El pelo tan negro que era golondrina,el talle de junco,la boca de flor.¨

                                                      Luis Gordillo-¡Ay,Malvaloca!



Pero el título de este post no es alusivo a la mujer especialmente,si empezáramos a poner canciones de hombres malos no acabariamos nunca, sino a una canción de La Marelu,cantaora extremeña y rumbera de poderío,que no se refiere a ningún género en concreto y a todos a la vez:se trata de la persona que no es limpia de corazón,no sólo en el amor,claro y aquí no hay distinciones de sexo,raza o cultura.Son malos universales.

Usted tiene ojos de mujer fatal


    Pone el maestro y amigo crass tanta cantidad y calidad de buenos temas sobre la mesa que cuando quiere uno responder se le han acumulado cuatro. Aprovecharé entonces para unir un par de cabos que habían quedado sueltos.
    En primer lugar tenemos esa maravillosa entrada sobre la rumba marginal, esa rumba que se ha dado en llamar de ‘gasolinera’. Aquí en casa d. somos grandes adictos a la gasolina también, y nos parece que podemos aprovechar este subgénero, esta rumba de serie B, o rumba de extrarradio, para volver sobre otro hilo que nos había quedado colgando, porque lógicamente es una cuestión grande como la vida misma: nos referimos, claro, a la mujer.
    Porque si un problema tiene el rumbero perseguido, denostado y marginado, ese es sin duda la mujer. Cabría decir incluso que si un problema tiene el hombre, en general y sin más, ese es la mujer. “La mujer es el futuro del hombre”, decía la poetisa con gran razón, y el hombre ante esto, claro, se rebela y se duele.
    Tal vez pecamos en anteriores entradas de dar una visión demasiado rosa del problema de la mujer, afirmando sin tapujos lo que decimos con el corazón: ¡vivan las mujeres! Lo cual es inapelable en general, pero no se puede negar que no todo es tan armónico en el mundo. Sin necesidad de llegar a los extremos de un Sexteto Habanero, que cantaban con gran dulzura aquello de


En este mundo infinito
Te juro por San Antonio
La mujer es el demonio
Y el hombre es un angelito


O del Trío Matamoros, que en aquel himno inmortal llamado “Puro amor” avisan de que


No vayas a la eternidad
Con mujeres mucho menos
Que toditas son veneno
Caramba menos las de mi papá


    Sin llegar a estos extremos, decimos, sí es de ley reconocer que algunas mujeres, bien porque las han dibujado así, bien por las circunstancias o la sociedad, son inapelablemente malas, “malas de corazón”. Y la traición viene por la vieja desigualdad entre fondo y forma, porque como nos recordaba Emilio el Moro, "no hay mujeres feas" (por cierto, maestro crass, le replico con la versión del Niño de Utrera) por fuera, pero sí por dentro. Pregúntenle si no al pobre Chele, que se encuentra con una mujer mala como el mismísimo pecado, que no comprende que “el amor no tiene precio”, y así se lamenta en este tirito de 1971:

Chele: "Mala"





    Pues esta problemática, en la “rumba gasofera”, como ya estarán imaginando ustedes, es un no parar. Casi casi, junto con la droga y la cárcel, y muy a menudo de la misma mano, el problema central del hombre. Como muestra tenemos el botón de Los Chichos, que dedican infinidad de canciones a la maldad e inconstancia de la mujer que no lo espera a uno a que cumpla su condena y se lía entretanto con cualquiera, con preferencia, claro, por un amigo del alma. Porque pudiendo hacer daño, a qué ahorrar en gastos. Vean por ejemplo este “Mujer Cruel”, de 1981:


    Aquí, por cierto, lo tienen en una impagable actuación, pero lastimosamente mal sincronizada:


    Este mismo tema lo repiten nuestros inmortales rumberos en su superéxito “No sé por qué” (“a esa caní / yo la maré / porque no supo serme fiel / con ese jambo que vive enfrente / que tiene coche y tiene dinero / la gitanita lo camelaba / porque le daba el bolsillo lleno”), en “Quiero ser libre”, y así sumen y sigan. Porque hay mujeres muy inconstantes y de “corazón tan malo” que “no encontrará quien lo quiera”, según cantan en la tremenda “Te vas, me dejas”:


    Y cuando uno se encuentra con un hombre o una mujer así, lo más sabio es aquello que decían Los Amaya: “yo no lloro más / y si se quiere ir / que se vaya”.
    Y precisamente los hermanos Delfín y José, que ya era hora de que aparecieran por aquí, nos dan grandes lecciones de cómo despedir a una mujer mala. Caben dos opciones básicas: la elegancia y la amenaza. Como ejemplo del primer caso, tenemos el superéxito “Vete”:
 

    Y como ejemplo del segundo tenemos una canción más desconocida y que nos obsesiona en esta casa:

“Ya la pagarás”:



    Estas dos canciones ejemplifican perfectamente las dos etapas de los hermanos Amaya, de quien es innecesario hacerles una biografía, teniendo ya, por ejemplo, esta estupenda semblanza. Esas dos etapas, las que tiene casi todo artista de éxito, son: 1) los inicios y primeros éxitos, y 2) la etapa del "boom" comercial y los grandes éxitos de ventas. Y perdonen si suena esnob, pero como en muchos otros casos (pensemos en un Peret), lo que de verdad es oro puro es lo anterior al pelotazo. En el caso de los hermanos Amaya es muy fácil distinguir, porque la etapa primera es de EMI, y la del “boom” (con éxitos como “Vete” o “La inyección”), de RCA. Dijo Don Diego Manrique algo como que las primeras grabaciones de Los Amaya, o sea, las de EMI, son comparables al material de Elvis para Sun Records, y nos parece que el maestro no exagera pero ni un ápice. Todo lo que grabaron para EMI es básico para la vida humana y es de lo mejor que podrán oír en sus vidas. Por ejemplo ese superéxito, “Qué mala suerte la mía”, precisamente sobre esa pérfida mujer que se va con otro, o más bien con otros:

Ella se había enamorado
De un chófer y un locutor
De un cantante trovador
De un artista y un soldado...
Cuando se fue de mi lado
Iba con un policía...

Por cierto, como muchas otras maravillas de esa primera etapa (“Caramelos”, “Bacalao salao”) , “Ya la pagarás” es una canción caribeña, boricua más concretamente, compuesta por el señor Baltazar Carrero. Les dejamos, si nos permiten y aunque nos salgamos del hilo, ese original de don Baltazar para despedirnos:

Baltazar Carrero: “Ya la pagarás”



Mujeres malas: haberlas, haylas. Pero afortunadamente no todas lo son. Por eso el mejor consejo es el que daba el Trío Matamoros:

Si te vas de matrimonio
Ve con ticket de ida y vuelta
Por si detrás de la puerta
Te encuentras con el demonio.

FE DE ERRORES: Hemos resuelto ya un error en el que caímos en esta misma entrada y que se repite en numerosas hagiografías: el de considerar "Qué mala suerte la mía" como un tema compuesto por los hermanos Delfín y José. No lo es, es otro tema boricua, compuesto por el jibarito Toñín Romero, como bien dicen los créditos del LP, y que aquí pueden oír en la voz de Odilio González.

jueves, 1 de diciembre de 2011

EL NOI: Don Rilet/Sí,compay (Discophon 1970)


  En este mes de diciembre que estrenamos se cumple un año del fallecimiento de Juan Castellón,El Noi,concretamente el próximo día 19.Como es uno de nuestros rumberos favoritos y hay tan poco material de él disponible,vamos a subir alguno de sus discos más memorables para disfrutar con su música y para que sirva tambien de pequeño homenaje.Hoy vamos a empezar con éste de 1970,uno de los que más me gustan,por cierto,a pesar de la pésima producción,más propia de principios de la década anterior que de los recién inaugurados años 70.No importa,su sonido un tanto ¨chatarroso¨ lo hace aún más directo,más ¨amateur¨ y el estilo impetuoso del Noi encaja a la perfección en el conjunto.Esto es lo mejor para mí,aparte de que las canciones son explosivas,pequeñas píldoras de efecto instantáneo y esa velocidad en la ejecución hacen que parezca más un disco de garage o de punk que de rumbas.Les dejo con estos dos temazos.

  Compuesta por el mismo Juan,Don Rilet es la historia de un gitano nuevo rico al que er mardito parné se le ha subido a la cabeza.Concluye con esta máxima:
  ¨Al cantar esta canción quiero yo decir señores
   que tengas o no dinero,ser sencillo es lo que vale¨
                  



                                                                El Noi-Don Rilet
 





  Sí,compay,la cara B, es un cántico a la jarana que recuerda al son jarocho.El mejor himno para salir de juerga:
  ¨Me pegunta mi compay que si no voy a la fiesta
  y yo le digo,compay, ¡hasta que amanezca!¨


                                                               El Noi- Sí,compay